“No ser borrego”
El que se esfuerza y trabaja duro por “no ser borrego”, por la pura satisfacción de no serlo, olvida que los borregos, en manada, se acompañan, y que juntos son una fuerza productiva. El que no es borrego en un mundo de borregos, ¿qué es? ¿Pastor? ¿Lobo? Tal vez eso anhele, seguramente a ello aspira.
Más me lo imagino como una cabrita enloquecida y frenética, orgullosa de su supuesta independencia. Esas cabritas mueren solas, y sus muertes pasan inadvertidas. Y nadie las venga. Y nadie las redime después. Pobres cabras tontitas, que hallan satisfacción en el menosprecio y depositan, en él, el sentido de sus insignificantes vidas.








